Omeya se está portando bien y le gusta mucho su vida. Ayer se quedó dormido con su mejilla en mi regazo. Sale al corral todos los días y le encanta escarbar en el barro y revolcarse. Cuando lo cepillo se queda parado y no necesito atarlo. ¡A veces incluso trata de revolcarse conmigo en la cuadra! Difícilmente se asusta de mi… Cada vez que lo saco a dar un paseo por el campo el está más fuerte que antes. Le encanta salir de paseo con el caballo de Jenny y los trotamos en las cuestas arriba. Incluso puedo tocar sus orejas cuando lo monto y todo está bien. ¡A veces patea mi caja de cepillos porque quiere ser cepillado todo el tiempo! ¡Se ha acostumbrado a ser el número uno rápidamente!

Michelle Sheward

Gran Bretaña